SAN FRANCISCO: RECLAMAN QUE SE REGLAMENTE LA LEY DE MUERTE SÚBITA.

SAN FRANCISCO: RECLAMAN QUE SE REGLAMENTE LA LEY DE MUERTE SÚBITA.

La   Asociación Civil Kevin se sumó al reclamo nacional por la reglamentación de la Ley  27.159 de Sistema de Prevención Integral para Evitar la Muerte Súbita con la que se podrán prevenir y evitar más casos de fallecimientos por un paro cardiorrespiratorio en espacios públicos y privados de gran circulación de personas.

La muerte súbita puede ocurrir a cualquier edad y puede estar relacionada, o no, con una actividad física o deportiva. La Asociación Kevin se sumó al grupo "Argentina Reanima", formado por personas e instituciones d todo el país para lograr que la ley se implemente. Para eso están juntando firmas en las redes sociales a través del link   http://chng.it/WPy2CtTN .En la Argentina se producen alrededor de 40.000 muertes súbitas al año y el 70% se ocasionan fuera de los hospitales - en el hogar, en el trabajo, en clubes, en los campos de juegos deportivos, en lugares públicos e incluso en la calle-. Esta situación ubica a la comunidad no-médica en la primera encargada de atender un episodio de esta naturaleza.

Lucía Quinteros y Mario Ghigo, convirtieron el dolor de la pérdida de su hijo Kevin -que sufrió muerte súbita jugando al voley- en ayuda y concientización para salvar vidas. Desde su creación en 2015 capacitaron a unas 25.000 personas en RCP y asistente sanitario en la ciudad y la zona.

La pandemia frenó las clases presenciales de RCP, pero la Asociación continúa difundiendo y ahora se suma a la lucha por la reglamentación de la ley de muerte súbita que ayudará a salvar más vidas, mientras esperan la autorización del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) para continuar con las capacitaciones cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad para prevenir contagios de covid-19.

Por eso invitan a la comunidad a sumarse con su firma para lograr la reglamentación de la ley 27.159 que obliga a instalar Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en espacios públicos y privados con acceso masivo de personas y promueve además la creación de espacios cardioprotegidos donde asistir a las personas en los primeros minutos posteriores a un paro cardíaco.

Los DEA son aparatos portátiles que pueden detectar alteraciones cardíacas y aplicar una descarga eléctrica al corazón con la finalidad de restablecer el ritmo alterado por un paro cardiorrespiratorio causado por fibrilación ventricular.