JUBILADA ESTAFADA EN UN VIAJE AL SUR POR EMPRESA DE TURISMO.

JUBILADA ESTAFADA EN UN VIAJE AL SUR POR EMPRESA DE TURISMO.

Una mujer jubilada, llamada Magdalena Rosales quería cumplir su sueño de conocer el sur argentina, específicamente el Glaciar Perito Moreno y ese sector de la cordillera. Por lo mismo, contrató a una empresa de viajes de turismo local ubicada en Lamadrid al 700, y empezó a pagar el paquete hacía un año atrás. Pero todo lo que podía salir mal, salió mal.

La historia la cuenta uno de los hijos de la mujer, Fabián Galleguillo, quien está indignado con la empresa que, tras no dar ninguna respuesta, los bloqueó para no recibirlos más.

 

El viaje tenía que darse a fines de abril y la mujer de 72 años ya había pagado el total que debía para ir, volver y asistir a las excursiones que se incluían con el monto abonado. Pero, llegando la fecha, nadie la llamaba para confirmarle los detalles del viaje. "Tuvo que ir mi hermana a averiguar a la agencia y le dijeron 'que bueno que vinieron porque no teníamos su número, salimos en unos días'. Así de desorganizados", contó Galleguillo.

 

Y la cuestión empeoró cuando el día que debía partir, la mujer estaba esperando cerca de la terminal de ómnibus, donde la habían citado, para empezar el viaje. Pasó un tiempo y nadie llegaba. De la nada, una persona en auto paró a su lado y le dijo que era de la empresa, que nadie iba a venir porque el colectivo salía de Las Perdices. Una pasajera de Bell Ville "los avivó" de que había una viajera de Villa María y la fueron a buscar en auto.

 

Arriba del colectivo, Magdalena había pedido a la empresa el asiento de adelante "y se lo habían garantizado", pero le dijeron que no, que ya estaba una coordinadora, y no se lo dieron.

 

Estando el El Calafate las cosas empeoraron porque a cada excursión que quiso asistir le dijeron que no podía, que los montos que había pagado estaban desactualizados, y en algunos casos costaba el doble. Nadie le había avisado de esto. "Mi mamá tenía una plata encima y pagó porque no se quería perder la vista del glaciar, pero nosotros también le mandamos plata porque cuando nos contó nos queríamos morir", narró el hijo.

 

"Y ni siquiera pudieron ver ballenas porque los llevaron a una zona donde no hay avistaje y ni siquiera es la época del año de avistaje. Les mintieron. Les sacaron plata y los estafaron", dijo indignado.

 

Finalmente, Magdalena regresó a Villa María y los hijos empezaron a pedir explicaciones, que no les dieron porque se excusaron que Lupa Turismo es intermediaria, que no organiza, que no es culpa de ellos.

 

"Queremos que todos se enteren como opera esta gente porque si no va a haber más estafados. Que no les pase a otros lo que le pasó a mi mamá, que estaba re ilusionada y la hicieron sentir re mal", expresó con bronca Fabián.

 

Lo que tenía que ser un viaje feliz, un sueño por cumplir para esta jubilada de nuestra ciudad, terminó siendo una experiencia poco agradable y satisfactoria.